Durante mucho tiempo hemos soñado con elaborar un vino como Convento Oreja. Un vino que recogiese la expresión de las tierras de la Ribera del Duero, la tradición centenaria heredada generación tras generación y la innovación necesaria para conseguir un caldo único con el que disfrutar con los cinco sentidos.
Ahora, con el lanzamiento de nuestros nuevos productos de
vino-cosmétique también podemos disfrutar de las fantásticas propiedades
del vino en el cuidado de nuestra piel.
Convento Oreja Roble 2006 ha sido galardonado con un tempranillo de plata en el concurso Tempranillos al Mundo celebrado en el mes de Junio de 2007 en Shanghai.
Convento Oreja Crianza 2004 ha conseguido una medalla de plata en el concurso mundial de vinos de Bruselas en mayo de 2007.